Si la inclusión de los emoticonos en la redacción de los correos fue innecesario, superfluo, y seguramente molesto para quienes recibiese semejantes anécdotas literarias en su correo, hay que decir que con los temas han vuelto a añadir una característica de lo más innecesaria. Excepto notables combinaciones como la que simula ser un terminal de consola.
Innecesaria sí, sin duda. Pero no molesta, ya que en todo caso incordiara a quien modifique el tema para su cuenta y no a quien reciba espantosos correos adornados. Hay que decir que los temas han sido bastante bien elegidos y los conjuntos de colores son muy cómodos a la vista.
No es nada especial, ni útil, pero te permite cambiar de aires. Treinta temas a elegir.